Existen algunas especies cuya evolución ha sido de forma tal, que su aparición sobre la tierra es relativamente reciente (es el caso del ser humano).

¿Por qué la evolución no afecta por igual a todas las especies?

Según las teorías modernas, el proceso evolutivo se realiza por la acción conjunta de diversos factores entre los que destacan las mutaciones y la selección natural.

LA MUTABILIDAD...

Las posibles mutaciones genéticas que afectan a los seres vivos, son el verdadero motor de evolución. Dentro de éstas, existen mutaciones que suceden esporádicamente y que, por tanto, no se vuelven a repetir con facilidad.Este tipo de mutaciones llamadas -no recurrentes- no tienen gran influencia en la evolución, ya que la posibilidad es mínima.

Sin embargo, las mutaciones que se repiten con una frecuencia determinada-las denominadas mutaciones recurrentes- sí que tienen una importancia básica, ya que son capaces de afectar a muchos miembros de la población, acumulándose de generación en generación y dando lugar al proceso evolutivo que acabará transformando la especie.

¿EN CUANTO A LAS POBLACIONES?...

Cuanto mayor sea la población, el patrimonio genético será mucho más variado, las posibilidades de cruzamiento dependeran del número de individuos que compongan la población.

Cualquier cambio que se produzca en la densidad de la población influye en el proceso evolutivo, puesto que se produce un desequilibrio genético.

Los cambios producidos tanto en el medio ambiente como en otras poblaciones próximas alteran el ritmo normal del proceso evolutivo, llegando a cambiar totalmente su dirección .

La evolución es muy lenta, pero dichos factores que provocan la evolución actuan durante mucho tiempo provocando finalmente cambios notables.